Mostrando entradas con la etiqueta collalbas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta collalbas. Mostrar todas las entradas

Collalba gris (Oenanthe oenanthe)

19 de junio de 2018. Arcones (Segovia).
Hasta hace poco las collalbas quedaban englobadas en la familia Turdidae junto a mirlos y zorzales. Los modernos análisis biomoleculares han determinado su inclusión en la familia Muscicapidae, y en ese cambio les acompañan los roqueros, las tarabillas, los colirrojos, el ruiseñor y el petirrojo que también formaban parte de aquella gran familia Turdidae. Del tamaño de un gorrión, además de ser pájaros muy terrestres, habituados a moverse por las rocas, se caracterizan por ser culiblancas, como podremos ver fácilmente cuando vuelan ante nosostros.
19 de junio de 2018. Arcones (Segovia).
En las primaveras y veranos de mis inicios pajareros sólo había que acercarse a un lugar con hábitat adecuado, terrenos abiertos, pastos pedregosos, con roquedos y baja densidad de arbustos, para disfrutar de ellas. Podían verse la collalba rubia y la gris al mismo tiempo. Mientras la primera era más fácil de ver posada en los rosales, las segundas casi no abandonan las piedras y peñascos. Las echo de menos, es extraña su ausencia cuando muchos de sus antiguos territorios parecen conservarse en el mismo estado en el que estaba habituado a verlas.
3 de abril de 2019. Colmenar Viejo.
También pueden posarse en arbustos o incluso cables
Sin embargo, en los últimos años su presencia parece limitarse a apenas una pareja, una única cuadrícula. Es más fácil detectarlas criando en las zonas de cumbre de la sierra, pero fuera del término municipal, principalmente en el lado segoviano, pues en La Acebeda, dónde también se podía ver no tengo citas recientes.


 
No es raro ver pequeños grupos durante el paso primaveral, de marzo a mayo.
 
En abril era fácil ver sus vuelos de canto, mes en el que en Braojos son más numerosas las collalbas grises en paso que las que se quedan o quedaban a criar.

La fecha más tardía de un adulto con cebo que tengo registrada es del 22 de julio de 2000, de un macho acudiendo a un nido, por lo que es posible que realicen dos puestas.  El 15 de junio de 2002 mientras observaba un grupo familiar, pude ver como el macho entraba en el hueco de una pared con una hebra de hierba a la vista de la hembra, los jóvenes, colicortos, también estaban cerca.

En época de paso migratorio son abundantes. El viaje de ida tiene lugar desde agosto hasta noviembre, pero sobre todo son fáciles de ver en septiembre. Tras su invernada africana pasan hacia el norte entre marzo (a partir de la segunda semana por aquí) y mayo. Durante la migración vuelan largas distancias. Su distribución mundial abarca toda Eurasia, NW de África y Alaska, llegando a Canadá, Groenlandia e Islandia, y llama la atención que prácticamente todas estas aves pasan el periodo no reproductor en África, al sur del Sáhara (además de en una pequeña extensión de Oriente Próximo, en Mesopotamia).
11 de marzo de 2021. Gascones.
Del 9 de marzo de 2000 y 2019 son las fechas más tempranas que tengo registrada en Braojos. Del 7 de noviembre de 1996 y 23 de octubre de 2000 las más tardías.

Capturan insectos y pequeños invertebrados en el suelo, a veces en vuelos cortos. También consumen frutos.
 

La confianza de las aves de estos dos últimos vídeos me hizo pensar que llegaron de algún lejano lugar del norte. Habrían parado para tomar fuerzas antes de continuar su largo viaje hacia el sur. Que se trate de machos o hembras, jóvenes o adultos, primavera u otoño, o de una subespecie u otra de su extensa área de distribución, es la razón de la variedad de plumajes que muestra la collalba gris.

Por aquí parecen correr malos tiempos para collalbas, roqueros rojos, alondras, terreras, cogujadas comunes y mochuelos. En los tercios permanecen las totovías y las cogujadas montesinas, las tarabillas, los bisbitas campestres y los antes menos abundantes gorriones chillones, junto a alcaudones, abubillas, pardillos, tordos …


Collalba rubia (Oenanthe hispanica)

Macho de garganta oscura
Como en el caso de la collalba gris, en el pasado sus citas aparecen en buen número en mis cuadernos, a pesar de no ser una especie abundante, más bien al contrario, pues no faltaban en aquellos lugares con pastos soleados y secos, con rosales dispersos, pedregosos o con pequeños roquedos. Se veían tanto machos de garganta negra como de garganta clara. Ambas collalbas, la gris y la rubia, estaban suficientemente extendidas como para dejarse ver incluso dentro de la Dehesa.


Macho de garganta clara

En Braojos parecen todavía habituales a principios del siglo XXI, aunque a finales del siglo pasado ya se constata una tendencia negativa de la especie en España que se refleja en una menor área de distribución aquí (los puntos grises del mapa corresponden a cuadrículas con presencia antes del 2004). En la segunda década de este siglo hay jornadas de campo en las que no observo ninguna cuando reviso sus territorios de antaño por tercios y cañadas, ni rubias ni grises. En 2017 sólo puedo confirmar su presencia como reproductora en una cuadrícula. De 2018 es mi última anotación por ahora, el 9 de mayo, de una hembra en un territorio habitual, en hábitat adecuado, pero que estaba junto a otras dos hembras de collalba gris y podrían tratarse de aves en paso migratorio.
Su distribución actual quedaría reducida, con suerte, a una única cuadrícula, un punto solo.

En primavera hace llamativos vuelos de exhibición, se eleva y realiza giros, vueltas y zigzagueos, abriendo la cola espasmódicamente, y aterrizando tras caer casi en picado.

A diferencia de la collalba gris no aparece en zonas de alta montaña. A Braojos llega (o llegaba) a primeros de abril y se marcha a lo largo de agosto y septiembre.



Pasa el periodo no reproductor en África, en el Sahel, en terrenos más áridos y situados algo más al norte que la gris, y por tanto sus vuelos migratorios son más cortos, pues además su distribución se limita a una reducida franja del sur de Europa, norte de África, Asia Menor y Oriente Próximo.

Debido al declive de sus poblaciones, en el Libro Rojo de las Aves de España, publicado en 2004, aparece en la categoría de especie Casi Amenazada. Hay que tener en cuenta que la población española es una fracción destacada de la población mundial de collalba rubia.