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Carbonero garrapinos (Periparus ater)

Es el más pequeño de los cuatro páridos (familia Paridae) presentes en Braojos y puede que el más abundante. Aparece básicamente en todo el pinar, en gran número. Ahora no es raro verlo cerca del pueblo, igual que se puede ver en los jardines de las ciudades, o en otras zonas arboladas muy alejadas del pinar, pero hace años lo normal era verlo sólo ahí.


Es una especie que parece haber experimentado un aumento de su población, al mismo tiempo que expandía su área de distribución en Braojos. (Actualización 2023: los círculos verdes corresponden a registros de los último años. Es posible que las especie estuviera presente anteriormente en esas nuevas áreas, pero creo que son indicativos del aumento de sus poblaciones. De hecho no descarto que otras cuadrículas en blanco cuenten ya con carboneros garrapinos criando.)

Sedentario, incluso con la nieve cubriendo la sierra se puede ver en las zonas altas del pinar. En invierno los piñones son fundamentales en su alimentación. Además, en esos momentos, un comportamiento que les ayuda a sobrevivir es su costumbre de almacenar alimento bajo la corteza de los pinos, en ramas y tronco. También es un gran consumidor de orugas de procesionaria del pino. Es por tanto un pájaro especializado en coníferas pero que puede verse en otras áreas arboladas y en zonas arbustivas


En el vídeo, un carbonero parece buscar piñones en las piñas abiertas por los piquituertos y que estos han dejado caer.

Cuando en marzo se llega al pinar enseguida se observan sus persecuciones, que ya son comunes en febrero. Anida en agujeros, siendo habitual que lo haga en los taludes tendidos en el borde de las pistas forestales o en construcciones, entre las piedras de viejos puentes y muros, por ejemplo, además de en los árboles. Ocupa las cajas nido.

Del 25 de julio de 2002 tengo una observación de un individuo con cebo en el pico, en el pinar, que es la fecha más tardía de reproducción que he registrado y que correspondería seguramente con una segunda puesta en la misma temporada.

En otoño e invierno forma bandos mixtos con otros páridos y reyezuelos, que a veces cuentan con un gran número de carboneros garrapinos.

Para saber más: http://www.vertebradosibericos.org/aves/habitat/perateha.html

Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus)

Su apariencia hace que sea un pajarillo especial. Junto con el carbonero garrapinos es un típico habitante del pinar, pero menos abundante. También aparece en otros ambientes forestales, como en los encinares y enebrales de la rampa serrana, y en jardines urbanos. Su detectabilidad en el pinar era variable, sin conocer el porqué, en ocasiones parecían muy escasos y otras veces se dejaban ver sin dificultad por donde fueras. Como en el caso de otros pajarillos forestales ha aumentado su población (ver mapa), aunque creo que sigue siendo el menos abundante de los cuatro páridos de Braojos (familia Paridae).
 
Bajan al suelo con cierta frecuencia en la busqueda de alimento.

En mis viejas guías de aves estas cuatro especies se agrupaban en el género Parus: Parus cristatus, P. ater, P. caeruleus y P. major, De hecho hasta casi finalizar el siglo XX, salvo dos especies, el resto de páridos se incluían en él. Actualmente la familia se divide en 9 géneros y Parus es el de mayor número de especies (22), pero ahora representado en Braojos unicamente por el carbonero común, y contiene algunas crestadas (3) y de apariencia también muy especial, pero claramente diferentes al herrerillo capuchino. 

Parus cristatus ha pasado a ser Lophophanes cristatus, dentro de un género con sólo dos especies. El herrerillo común forma parte principal del género Cyanistes, que sólo tiene 3 especies. El carbonero garrapinos se ha situado en el género Periparus, con 7 especies, de las cuales 4 también muestran crestas, incluida una subespecie del carbonero garrapinos que vive en China. Tampoco estos recuerdan al herrerillo capuchino, pues tienen esa silueta característica de pajarillos sin cuello que es similar a la de los carboneros de otro género, Poecile, de los cuales el carbonero palustre (Poecile palustris) es su único representante en la Península (sólo en una estrecha franja al norte). La cercanía de estos dos géneros es tal que el carbonero garrapinos se hibrida con Poecile montanus (carbonero montano), ambos muy extendidos por toda eurasia, aunque también lo hace con el carbonero común y con el herrerillo capuchino.
Uno de los géneros de páridos norteamericanos, Baeolophus, conocidos como "titmouses" o "titmice", está formado por 5 especies, las cuales todas tienen cresta, y curiosamente una de ellas, el herrerillo embridado (Baeolophus wollweberi), sería como su “primo” gemelo, una llamativa convergencia, mas aún si vemos que el resto de "titmice" tienen un aspecto muy distinto.

Para algunos ornitólogos, en el herrerillo capuchino, el dibujo de la cresta y la nuca vistas por detrás asemejan una falsa cara cuando la cresta está levantada, lo cual podría confundir a los depredadores, pero pienso que esta es una explicación demasiado forzada.


(Actualización 2023: los círculos verdes corresponden a registros de 2021 a 2023. Es posible que la especie estuviera presente anteriormente en alguna de esas nuevas áreas, pero creo que son indicativos del aumento de sus poblaciones. Parece seguir un crecimiento similar al del carbonero garrapinos.)

Además de invertebrados, se alimenta de semillas y frutos, y toma la savia de algunos árboles. También tiene la costumbre de almacenar alimento escondiéndolo como hace el carbonero garrapinos. Es una especie sedentaria, permanece todo el año en el pinar incluso en las zonas más altas y con nieve, aunque si las condiciones son muy rigurosas seguramente se dispersen a zonas más bajas.

Esta especie nos muestra una de las valiosas funciones que tienen los árboles muertos en los bosques, pues anida en agujeros que excava la hembra en ramas o troncos con la madera reblandecida por la pudrición, un comportamiento característico de estos herrerillos. También lo hace en los realizados por pájaros carpinteros. Puede anidar en el interior del enramado de los grandes nidos, no ocupados, de rapaces y cuervos o de ardillas.


Trabajaba sin descanso, como entusiasmada con la construcción del nido.

Del 2 de junio de 1999 tengo una curiosa observación de un ejemplar aportando material a un hueco abierto en lo alto de un pino tronchado a unos 2 m (un tipo de ubicación que he visto en otra ocasión). Recogía un buen manojo de borra mullida, posiblemente de vaca. En una ramilla próxima lo sujetaba con las patas y parecía cardar el pelo con el pico, estirándolo y dejándolo más suelto y almohadillado antes de llevarlo al nido.

A veces anida en postes, como se ve en el vídeo que sigue, y también ocupa las cajas nido.

En el vídeo se puede ver como los pollos estaban emplumados y prácticamente listos para abandonar el nido, situado a unos 3 metros de altura en una zona poco arbolada.

Para saber más: http://www.vertebradosibericos.org/aves/lopcri.html


Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)

Habitual, adaptable y descarado, presente en todas las áreas arboladas, incluyendo las zonas ajardinadas junto a las viviendas. Resulta llamativo que evite el pinar, lo cual hace en mayor medida aún que el carbonero común. Son muy escasas las citas en el mismo durante todo el año, sólo una en mayo, y sólo algunas a finales de junio de ejemplares jóvenes, sin poder confirmar que se hayan criado en la zona.

Fuera de la época de cría, ya avanzado el verano hasta finales del invierno, ha sido observado en más cuadrículas dentro del pinar de la sierra. En esos momentos suele formar parte de los bandos mixtos de páridos, mitos, agateadores, trepadores, reyezuelos y mosquiteros en melojares, fresnedas y arbolado de los arroyos.

Anida en huecos, en árboles, sobre todo, y en postes o en paredes, a diferentes alturas, incluso a nivel del suelo, como un nido observado en el pie de una vieja farola en Gascones. También ocupa las cajas nido cuando no disponen de árboles con agujeros.

Pequeños e inquietos, además de insectos y arañas, consumen frutos y semillas en invierno. Los he visto comiendo las semillas de los fresnos, por ejemplo, sujetándolas con las patas. Su capacidad para moverse por las ramillas más finas, incluso colgando de estas, facilita su búsqueda de alimento en las copas de los árboles, mayoritariamente, o incluso en pequeñas matas, y ello es posible gracias a su pequeño tamaño y a la anatomía de sus patas, lo que, junto con otras costumbres alimenticias, les permite evitar o reducir la competencia por los recursos con las otras especies de páridos y pajarillos similares con las que comparten el territorio.

Tengo notas de herrerillos en diciembre en las flores secas de las bolinas (Santolina rosmarinifolia), que parecían comer semillas, y en marzo en las flores de los sauces de las que consume el nectar (también puede tomar savia de algunos árboles). En el siguiente vídeo se los observa moviéndose por unos verbascos (Verbascum sp.). Parece probable que busquen sus diminutas semillas (aunque estas son muy tóxicas, al menos en algunos usos), pero podrían ir detrás de pequeños invertebrados refugiados en las mismas cápsulas.


Cómo el resto de páridos, es raro no verlos en pareja.

Para saber más: http://www.vertebradosibericos.org/aves/cyacae.html

Carbonero común (Parus major)

Es el mayor de los páridos en la península ibérica, muy inteligente y adaptable. Debido a su abundancia en Europa, y probablemente también por su descaro, puede ser la especie de ave mejor conocida o más estudiada del mundo. Es común en áreas con viviendas tanto rurales como urbanas.
 Habitual en los comederos

En Braojos aparece en todo tipo de formaciones arbóreas pero es claramente menos frecuente en el pinar que en el área ocupada por las especies caducifolias. Eso se aprecia en el mapa resultante, aunque es muy posible que esté presente en más cuadrículas, tal vez en todas.
*Los círculos de color verde corresponden a una actualización del área de distribución. 2023.
Pese a ser una especie forestal es corriente observarlos en áreas arbustivas. Anida en distintos tipos de oquedades. Su alimentación es principalmente insectívora (también consumen muchas arañas). En otoño e invierno las semillas y frutos son parte importante de su dieta. También toman nectar y savia.

Ese día no fue el único carbonero al que vi atacar un bolsón de procesionaria. Al final consigue capturar una oruga y vuela con ella. No hay mejor insecticida que unas poblaciones sanas de aves y otros pequeños depredadores.

Al parecer no esconde o guarda alimentos como hace el carbonero garrapinos, pero sí roba las depensas de estos.

Bebiendo a última hora de una calurosa tarde de verano.